Seguí esta guía para completar el examen correctamente:
1. Solicitud de turno
- Ingresá al portal oficial de la CNRT.
- Seleccioná el centro de atención más cercano.
- Confirmá el turno y descargá el comprobante.
2. Presentación en el centro
- Llegá al menos 30 minutos antes.
- Llevá: DNI, licencia, CENAT y comprobante de pago.
- Tené en mano el turno confirmado.
3. Evaluación médica general
- Control de presión arterial, antecedentes clínicos y revisión física.
- Posibles análisis de sangre y orina.
- Informá si tomás medicación crónica.
4. Pruebas psicotécnicas
- Miden reflejos, memoria, atención y coordinación.
- Generalmente incluyen tests computarizados y aparatos específicos.
5. Examen oftalmológico y auditivo
- Visión: agudeza visual, percepción de colores y visión en profundidad.
- Audición: test para descartar hipoacusia.
6. Entrevista psicológica
- Evalúa estabilidad emocional, manejo del estrés y capacidad de concentración.
- Respondé con tranquilidad y sinceridad.
7. Resultado final
- Si sos declarado “Apto”, la condición queda registrada automáticamente en el sistema LINTI.
- Si el dictamen es “No Apto”, recibirás indicaciones para repetir estudios o iniciar un tratamiento antes de reintentar.
✅ Requisitos previos para el Examen Psicofísico LINTI
Antes de presentarte, asegurate de cumplir con los siguientes puntos:
📄 Documentación obligatoria
- DNI vigente – en buen estado, físico y digital (llevar ambos por precaución).
- Licencia de conducir profesional – emitida por tu municipio y correspondiente a la categoría adecuada (cargas, pasajeros, etc.).
- Certificado Nacional de Antecedentes de Tránsito (CENAT) – se obtiene online y tiene validez limitada (aprox. 30 días).
📅 Trámite y comprobantes
- Turno otorgado por la CNRT o centro habilitado – imprimí o guardá en tu celular el comprobante.
- Pago del arancel – aboná previamente y llevá el comprobante el día del examen.
Conclusión
El Examen Psicofísico LINTI es una herramienta esencial para garantizar la seguridad vial en Argentina.
No solo protege a los pasajeros y peatones, sino también a los propios conductores que circulan a diario por rutas y ciudades.