El Certificado Único de Discapacidad (CUD) es una herramienta esencial para acceder a derechos en salud, transporte, educación, empleo y asistencia económica.
Pero cada año, miles de solicitudes son rechazadas. La mayoría de estos rechazos no se deben a que la persona “no tenga discapacidad”, sino a problemas con la documentación, informes incompletos o errores comunes durante el trámite. Si te pasó, no estás solo. Es completamente habitual que las familias se sorprendan frente a un rechazo, y casi siempre es algo que puede corregirse. Este artículo te explica con claridad y profundidad por qué pueden rechazar el CUD y cómo resolverlo paso a paso.
1. Motivos más frecuentes de rechazo del CUD
Informes médicos insuficientes o superficiales
El motivo más común. Muchos informes dicen simplemente “paciente estable”, “bajo tratamiento”, “condición controlada”, sin explicar cómo afecta la discapacidad la vida diaria. La Junta necesita evaluar la funcionalidad: autonomía, movilidad, comunicación, aprendizaje, autocuidado y necesidad de apoyos.
Estudios desactualizados
En la mayoría de las provincias, los informes deben ser recientes, con una antigüedad menor a seis meses. Estudios viejos pueden ser descartados.
Diagnósticos sin impacto funcional
No alcanza con el diagnóstico. Para obtener el CUD, debe existir una limitación funcional comprobable. Por ejemplo: tener epilepsia no garantiza el certificado; depende del impacto cotidiano. Tener TDAH tampoco lo garantiza automáticamente.
Falta de documentación clave
En niños es común que falten informes escolares o psicopedagógicos. En adultos, pueden faltar estudios neurológicos, informes de terapias o documentación detallada sobre el tratamiento.
Presentación incompleta o inasistencia
Si faltan documentos el día de la evaluación o si no llevás todos los estudios solicitados, la junta puede rechazar la solicitud por falta de información.
Evaluación incompatible con los criterios técnicos
A veces, tras la entrevista, la Junta determina que la situación no encuadra dentro de los parámetros establecidos por la Ley 22.431 y la normativa vigente sobre discapacidad.
2. Qué hacer si te rechazan el CUD
Recibir un rechazo no es el final del proceso. En la mayoría de los casos, es un aviso de que necesitás mejorar o completar la documentación. La enorme mayoría de las solicitudes rechazadas se aprueban en una segunda presentación bien armada.
Pedí el informe de rechazo
La Junta debe entregarte un documento donde se indiquen los motivos. Es fundamental leerlo con atención.
Identificá qué faltó
Detectá exactamente qué documentación no fue suficiente: estudios, informes detallados, análisis funcionales o certificados escolares.
Reuní informes nuevos y más completos
Volvé a ver a tus profesionales de salud. Mostrá el informe de rechazo y pediles informes más específicos. Es esencial que incluyan funcionalidad, apoyos requeridos y limitaciones concretas.
Solicitá un nuevo turno
Podés hacerlo por Mi Argentina, por correo electrónico o en la misma Junta Evaluadora, según tu provincia.
Presentate con todo organizado
Llevá informes originales y copias, estudios complementarios, historia clínica, medicación y certificados de terapias. La organización ayuda mucho en la evaluación.
3. Cómo deben estar redactados los informes médicos para que no rechacen el CUD
Muchos rechazos ocurren porque los informes son demasiado simples. Un diagnóstico no basta; la junta necesita comprender la realidad funcional de la persona.
Qué debe incluir un informe completo
Diagnóstico claro: nombre de la condición, nivel, clasificación y fecha.
Impacto funcional: dificultades concretas en movilidad, comunicación, autocuidado, socialización o aprendizaje.
Evolución clínica: si la condición es estable, progresiva, fluctuante o irreversible.
Tratamientos actuales: terapias, medicación, frecuencia y apoyos utilizados.
Limitaciones reales: ejemplos de situaciones cotidianas donde la persona necesita ayuda.
Necesidad de apoyos: acompañamiento, supervisión, terapias o dispositivos.
Qué debe evitar un informe
- “Paciente estable”, sin detalles.
- “Bajo tratamiento”, sin explicar por qué.
- “Condición leve”, sin describir limitaciones.
- Informes sin firma o sin matrícula profesional.
4. Qué NO es un motivo válido de rechazo
Muchas personas creen que les pueden rechazar el CUD por razones que en realidad no influyen en la evaluación. El CUD no se rechaza por:
- Tener obra social o prepaga.
- Trabajar, estudiar o tener ingresos.
- Ser mayor o menor de edad.
- Manejar, desplazarse o tener movilidad parcial.
- Recibir PNC o no recibir PNC.
El único motivo válido es no cumplir los criterios funcionales establecidos o no presentar la documentación adecuada.
5. Cómo prepararte para una segunda presentación exitosa
- Llevar los informes más detallados posibles.
- Explicar con honestidad las dificultades, sin minimizar ni exagerar.
- Presentar documentación reciente.
- Incluir informes escolares completos en el caso de menores.
- Reunir estudios complementarios si la Junta los pide.
- Preparar una carpeta ordenada con originales y copias.
- Si la discapacidad es permanente, pedir al profesional que lo declare en el informe.
6. Consejos prácticos de profesionales que trabajan con el CUD
- Los informes funcionales valen más que los diagnósticos.
- Cuanto más concreto sea el informe, menos dudas tendrá la Junta.
- No tengas miedo de contar situaciones difíciles de la vida cotidiana; son importantes para la evaluación.
- Si no entendés qué faltó, pedí asesoramiento en el área municipal de discapacidad.
- No esperes al vencimiento; empezá antes para evitar interrupciones en los beneficios.
Conclusión
Un rechazo del CUD no significa que la persona no tenga discapacidad, sino que la documentación presentada no cumplió los criterios técnicos necesarios. La clave está en mejorar los informes médicos, aportar estudios actualizados y describir claramente el impacto funcional en la vida diaria. Con una segunda presentación bien preparada, la mayoría de las solicitudes se aprueban sin problemas. Con paciencia, organización y buena información, podés obtener el CUD y acceder a los derechos que corresponden.